¿Quiénes Somos?
Somos una Iglesia Cristiana para la familia.
Nuestros Pastores
Pastores Werner & Zoe Meyer
Habiendo conocido a Cristo y sido bautizado en el Espíritu Santo desde el año 1982, El pastor Meyer comenzó a trabajar en las áreas de enseñanza de jóvenes y alabanza bajo la guianza de sus pastores y familia biológica en una de las principales zonas de la ciudad capital de Guatemala.
La pastora Meyer, al haber nacido en un hogar cristiano, conoció a Cristo desde muy pequeña. Siendo guiada y formada en el seno de una familia cristiana. En 1990 inicia trabajando en las áreas de pedagogía y alabanza.
En el año 2009 los entonces pastores y esposos Meyer, son llamados a servir en estado de Nueva York para predicar la Palabra de Dios.
Desde entonces han trabajado en la obra de Dios llevando la enseñanza a través de todos los medios de comunicación disponibles.
Creemos en la Iglesia apostólica
Nuestra congregación como parte del cuerpo de Cristo alrededor del mundo, contribuye a la expansión del evangelio a través de programas de radio, televisión, foros en internet, redes sociales y evangelismo personal. Todo nuestro esfuerzo está encaminado a salvar almas y entregarles el alimento necesario para su fortalecimiento espiritual.
Nuestra iglesia es fortalecida a través de la ministración de apóstoles, profetas, evangelístas, pastores y maestros; siendo fundamentada su enseñanza en Las Sagradas Escrituras, respaldada por el Espíritu Santo y enseñada a través de los ministros constituidos para esa tarea.
Esto hemos creído
LA BIBLIA
Es total y absolutamente inspirada por Dios. 66 libros que contienen la Palabra de Dios dejada como fundamento de fe del creyente. La Biblia es completa, perfecta, irrefutable e indiscutible.
DIOS
Es uno manifestado en 3 personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Su omnipresente, omnisciente, omnipresente, omnipotente.
CRISTO
Es El Hijo de Dios. Encarnado para hacer la obra de redención de la humanidad a través de su muerte y resurrección. Jesús es el Cristo, el Mesías, el Hijo Unigénito de Dios, el Cordero de Dios que fue inmolado por nuestros pecados. El único camino hacia El Padre.
EL ESPÍRITU SANTO
Es una persona de la Trinidad, es Dios. Con los mismos atributos de Dios y que, fue dejado en la tierra para efectuar la obra de perfección espiritual de los salvos.
LA SALVACIÓN
Se recibe a través del sacrificio perfecto de Cristo en la cruz del calvario. No puede ser adquirida o comprada por obras, aunque éstas sean justas. La salvación se recibe por fe y garantiza al creyente que escapará del fuego del infierno y de la perdición eterna.
LAS OBRAS
Son el complemento de la fe. No sirven como justificación o complemento de la salvación, sino más bien para obtener galardones que serán entregados a los salvos en el día del juicio final. Las obras con consecuencia de la fe salvadora.
EL PECADO
Representa una actividad y una entidad contraria a la ley de Dios. Repugnante delante de la santidad del Señor, pero que fue vencido por Cristo al derrotar a la muerte con su muerte y resurrección.
LA ALABANZA & LA ADORACIÓN
Creemos que la alabanza y la adoración son expresiones sinceras de nuestro amor y gratitud hacia Dios. Adoramos al Padre en espíritu y en verdad, y lo alabamos con música, danzas e instrumentos, proclamando Su grandeza y santidad.
EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA
Creemos que la iglesia será arrebatada hacia los cielos cuando Jesucristo regrese para levantar a Su pueblo. Este evento marcará el inicio de una eternidad gloriosa en Su presencia.
SANTA CENA
Llamada también Cena del Señor o Comunión, es otra ordenanza establecida para la iglesia de Cristo. Se hace en rememoración de la muerte y resurrección de Cristo. Cuando participamos de ella, el pan y el vino representan el simbolismo de el Cuerpo y la Sangre de Cristo. (Consustanciación)
EL BAUTISMO EN AGUA
Es una ordenanza establecida por Cristo para los creyentes. Representa nuestra identificación con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección.
LOS DONES DEL ESPÍRITU
Creemos que los dones del Espíritu Santo han sido dejados a la iglesia para su perfeccionamiento. Cada creyente es animado a buscarlos y anhelarlos. Es beneficioso para las congregaciones el mover espiritual de los dones, ya que a través de ellos se pueden operar milagros, prodigios y sanidades.